El día que dejé de ser científico.

¿Es esto una carta de despedida a todo que alguna vez soñé? Si el último par de años me han enseñado algo, es esto: toma demasiado tiempo recuperarse de uno mismo. 

El día que dejé de ser científico.
Este soy yo, en plena pandemia, luchando contra mi tesis, mi falta de motivación, y mí mismo.

¿Es esto una carta de despedida a todo que alguna vez soñé?

Dios. Escribir este post me ha tomado una cantidad avergonzante de tiempo. Comenzó como un reclamo escrito por todo lo que está mal en la academia, pero le subí/bajé el tono tantas veces que terminó siendo un gran ejercicio de autoreflexión.

Si el último par de años me han enseñado algo, es esto: toma demasiado tiempo recuperarse de uno mismo. 

Hace unos meses decidí cambiar de trabajo y dejar atrás un lugar en el que estaba cómodo, y gente que quería. A pesar que era mi primera vez que me movía de una empresa a otra, el sentimiento era terriblemente familiar: se sintió igual a cuando decidí dejar de ser científico (o algo así, walk with me on this one).

Le dediqué una década entera de mi vida a la academia. No me había dado cuenta cuánto de mi sentido de la autopercepción estaba definido por mi trabajo como científico. Nunca pensé que el “científico” fuera un personaje, y tampoco pensé que el yo-biólogo fuera demasiado distinto al yo que habla de Katy Perry en Twitter. Lol. La biología fue un vehículo super interesante que me ayudó a explorar mis intereses y entender mis ideas. Pero, igual que nuestros artistas favoritos construyen identidades visuales, les científicxs muchas veces adoptan personajes estoicos. Con el tiempo, las líneas entre la “identidad científica” y la realidad comienzan a desdibujarse.

No recuerdo cuándo me di cuenta por primera vez, pero empecé a sentir que había dos partes de mí, el científco y el cotidiano, y que ya no había nada en medio que las vinculara. Yo era uno o el otro, y ninguna de estas dos personalidades podía estar presente en el ambiente del otro. Demasiado alegre y entusiasta para la ciencia, y demasiado analítico y metódico para el día a día. Quizá porque pasé años completamente enfocado en ser científico, y eso no había dejado demasiado espacio para que otras partes de mi personalidad crecieran. Cuando una parte de la personalidad domina, otras partes se encogen y la vida se puede tornar irrealmente bidimensional. El día que me comencé a conocer otras personas e interesarme más en otras cosas, me sentí confundido en cuanto a por qué ya no sentía que encajaba en el académico mundo que había construido.

Siempre he estado interesado en la identidad. Al inicio de mis 20s, estaba frustrado por cuan regularmente mi identidad parecía cambiar, hasta que comencé a considerar que una idea fija de mi mismo podría no existir. Tengo que admitir que el último album de Halsey, The Great Impersonator (más de esto en un post futuro), removió algo en mi cerebro y me hizo reexaminar esas ideas. No poder relacionar mi identidad con mi carrera o mi trabajo,  me ha generado mucha incomodidad e incertidumbre, lo cual ha sido una sorpresa, ya que pensaba que me sentía seguro de mí mismo. ¿Cómo puedo estar tan seguro de quién soy si soy tan susceptible al cambio? Aún no sé bien.

En una cultura donde todo parece estar orientado a la autodefinición, me pregunto si tener una idea más vaga de uno mismo podría enriquecer la experiencia humana. Los últimos 3 años me licuaron cerebro y el espíritu de muchas maneras, pero dejar de lado una idea percibida de mí mismo ha dado como resultado un nuevo tipo de libertad personal. Mi título universitario ya no es una fuente principal de mi identidad, como tampoco lo son los significantes anteriores, como la ropa, la música que escucho, y otras cosas que inconscientemente usaba para definirme.

Los cambios de verdad raramente pasan de la noche a la mañana. Este tiempo que estuve desaparecido ha sido lento y digamos que doloroso. Tuve que enfrentarme a mi mismo y superarme: ¿me gusta lo que hago actualmente? ¿Quiero abandonar la ciencia por completo? ¿Aún creo que puedo contribuir a la ciencia desde frentes más heterodoxos?

 Lo cierto es que estoy en un espacio más genuino al que estaba hace un año y eso me emociona. Quiero ver que tiene el 2025 para mí y para este proyecto que nuevamente me ilusiona.

 Les extrañaba demasiado!!!

Un abracito,

Jordán